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Seis pasos para una transición ecológica en México

Entrevista con Víctor Toledo

Seis pasos para una transición ecológica en México

Al igual que todos los países México tendrá que replantear sus compromisos en el Acuerdo de París, indicó Víctor Manuel Toledo, secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

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Víctor Manuel Toledo
Víctor Manuel Toledo , secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Semarnat

México.- México está en un proceso de transición ecológica para lograr un país sustentable y cumplir con los objetivos internacionales de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para evitar que la temperatura global rebase los 1.5 grados Celsius.

Sin embargo, al igual que todos los países, tendrá que replantear sus compromisos en el Acuerdo de París, declara Víctor Manuel Toledo, secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

En entrevista para la agencia Notimex, el funcionario mencionó que desde hace casi un año que llegó a la dependencia, se ha trabajado en el diseño de la “transición ecológica de la cuarta transformación”, integrada por seis acciones en áreas fundamentales.

La primera transición, explica, sería la alimentaria, para pasar de los sistemas agroindustriales de producción de alimentos, basados en agroquímicos, plaguicidas, transgénicos, antibióticos, sustancias químicas dañinas tanto para el ambiente como para la salud humana a través de la alimentación, hacia sistemas agroecológicos. Esa sería la transición alimentaria, tanto en la agricultura como en ganadería y pesca.

La segunda se refiere al sector hídrico, donde está pendiente la aprobación de la Ley General de Aguas desde hace muchos años. “Estamos por la democratización del agua, porque desafortunadamente hoy está acaparada por los grandes propietarios agrícolas, por industrias como la minera, por embotelladoras, por cerveceras".

La energética es la tercera transición, y Toledo menciona que “va a ser más gradual, pero estamos obligadamente a dar el paso de la energía fósil (petróleo-gas-carbón) a las energías renovables”.

Refiere que “incluso la Secretaría de Energía ya reconoció que sólo quedan seis años de petróleo en México, un poco más de lo que habíamos calculado, pero hay que tener en cuenta también que en 2050 se acaba el petróleo en todo el mundo, por lo que el 60 por ciento de los países productores ya están usando la última parte de sus reservas petroleras”.

La cuarta transición es más amplia y compleja, ya que se refiere a la conservación. “Más que conservar la flora, la fauna y la diversidad, tenemos que pensar en la conservación biocultural, porque México es un país muy rico en términos de cultura y, en buena parte de las áreas naturales protegidas, hay más de cuatro mil comunidades, muchas de ellas indígenas que colindan o están dentro de ellas, por lo que tenemos que enfocarnos en la conservación biocultural”.

“Más que conservar la flora, la fauna y la diversidad, tenemos que pensar en la conservación biocultural, porque México es un país muy rico en términos de cultura y, en buena parte de las áreas naturales protegidas

La transición que marcará, definitivamente, el rumbo del país, es la referente a la de crear ciudades e industrias sustentables, priorizando los temas de la contaminación del aire, del agua, para pasar a una etapa de ciudades sustentables e industrias ecológicamente adecuadas.

Y finalmente, la transición en que debe ponerse más énfasis por parte de todos: la educación ambiental, dirigida fundamentalmente a niños y jóvenes.

"Ese es el trabajo que estamos realizando en la Semarnat", platica Toledo, y todo va alineado con los compromisos de México con el Acuerdo de París, aunque éste parece estar más enfocado a la transición energética, para pasar de la generación de electricidad con fuentes fósiles a fuentes renovables; a la reforestación y a los automotores.

Ahora, reflexiona, los “compromisos de México, y creo que de todos los países, con el Acuerdo de París, van a tener que revisarse, especialmente porque ahora enfrentamos la disyuntiva de si regresamos a la “normalidad” anterior a la crisis de la COVID-19 o intentamos andar por nuevos caminos. Aquí vemos cómo se entrelaza el tema de la crisis ambiental y el cambio climático con la crisis sanitaria”.

Piensa que “esto va a ser motivo de una gran discusión, pero también debe ser resultado de la mayor participación ciudadana, porque si no hay organizaciones ciudadanas que presionen, vamos a caer en lo mismo. Si no hay movilizaciones lo suficientemente fuertes en el mundo, se va a repetir el modelo y vamos a caer en lo mismo”.

Por eso, indica, toda nuestra política ambiental está orientada a la ciudadanización. “Hemos tenido mucho contacto con los movimientos ciudadanos, con quienes sostuvimos ocho reuniones regionales".

"Hemos tenido contacto con cerca de cinco mil personas de diferentes organizaciones en varias partes del país. Nos reunimos con ambientalstas en la Ciudad de México, hemos dialogado con la sociedad y estamos trabajando para hacer un planteamiento común entre gobiernos y ciudadanos, convencidos de que solo con una política de pleno diálogo con los ciudadanos y con las organizaciones sociales y civiles va a ser posible avanzar", agregó.

Finalmente, en torno a un tema controversial, como es el uso de la fractura de suelos, mejor conocido como “fracking”, Toledo comenta que ha habido dos reuniones con la principal organización antifracking en México, y reconoce que esta técnica “es un gran fracaso, porque genera un gran uso y contaminación del agua, y también en lo económico”.

Fuente: Notimex

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